Cine: Scarface (El Precio del Poder, 1983)

En 1980 el gobierno cubano deportó a miles de cubanos a la costa de Miami. Se cuenta que Fidel Castro aprovechó para librarse de un buen número de delincuentes y de algún que otro enemigo político. Entre ellos se encontraba Antonio Montana (Alpacino), más conocido como Tony, uno más entre tantos isleños.

Tras un pasado oculto e incierto, que pasa por el ejército y la cárcel, por fin se ve libre de la opresión comunista y su objetivo es bien claro: él quiere el mundo.

El precio del poder narra la historia de cómo este don nadie, sube desde lo más bajo de la sociedad hasta lo más alto en el mundo de las drogas, a base de sangre y plomo.

La película es dura y desagradable dónde las haya. Hay que tener un estómago fuerte para soportar alguna que otra escena. El primer trabajito de Tony con las drogas es terrible y a más de uno le hará apartar la vista de la pantalla. Con esta escena queda bien patente de qué pasta está hecho el traficante. Sabe bien dónde se mete y su fuerte personalidad, junto a su frío e implacable carácter, serán los que consigan abrirle paso en un mundo donde la violencia es la ley.

El retrato de la ambición, el quid de la película, está muy bien dirigido. La soberbia, el orgullo, la violencia y la inmoralidad alcanzan todo su “espendor” y la película nos muestra dónde desembocan.

Una joven Michelle Pfeiffer, en el papel de mujer de Tony, retrata el papel tan triste que juegan las mujeres en todo este infierno. Drogadicta, infeliz y manoseada hasta el extremo por el macho dominante.

Son muchos los maleantes que han pasado por la historia del cine pero pocos están a la altura del traficante cubano con la cicatriz en la cara. Al Pacino hizo historia con este papel. En la versión original es en español e inglés, y Pacino lo borda a la perfección. Su interpretación fue crucial para el éxito que tuvo está película de los años ochenta. El resto del reparto no lo hace nada mal.

El guión está escrito por el siempre polémico Oliver Stone y el filme lo dirige el ya veterano Brian de Palma.

La película tuvo un gran éxito y la fama de Tony Montana sigue resonando. No negaré que la dirección y la interpretación son buenas pero no sé si se trata de una gran película o simplemente de una historia muy violenta bien hecha.

James M. Smith


 
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