Literatura: Los Intereses Creados, Jacinto Benavente.

Benavente crea un conflicto más bien sencillo que, sin embargo, tiene una solución muy complicada: el mundo se mueve por intereses y cada cual defiende el suyo a costa del de los demás; si resulta que es posible aliarse con alguien, mejor, pues así se crea otro interés y es más fácil conseguir terminar el otro. Las personas son movidas por unos hilos, los hilos de los intereses, y son en la obra, fantoches, marionetas. Así lo dice el mismo autor antes de comenzar la obra, con unas palabras introductorias dadas por un personaje. El teatro de fantoches, la equiparación de las personas a marionetas es el arma fundamental de Valle Inclán para crear el Esperpento tan famoso.

En una obra muy dinámica, de una lectura muy rápida, se encuentran combinadas influencias de dramaturgos grandes, clásicos, tales como Shakespeare, Molière o Lope de Vega. Además de los intereses creados están presentes, por supuesto, el amor, el honor, la poesía… El autor hace en el prólogo mención de aquel teatro italiano antiguo.

Los protagonistas, y culpables del enredo, son dos “pícaros” con un proceso judicial enorme contra ellos. Sin embargo, al amor actúa en la vida de uno de ellos y lo cambia, mientras el otro, más pesimista en su visión del mundo, más audaz, se diría él mismo, se mantiene en la misma tónica.

Otros personajes que aparecen son nobles ricos, algunos burgueses y algún comerciante. Muy importantes para la obra son las figuras del capitán y del poeta porque aportan la dosis de humor, honor y lirismo que requiere la obra.

Jacinto Benavente obtuvo el premio novel de literatura con esta obra en el año 1922.

Anuncios